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"no dejar
apagar la llama” |
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“dar la mano” >> |
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“llenar nuestro nombre” >> |
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Encender una llama en el centro del altar
De la Historia de la Orden p. 46-47
Para su alma de adolescente, Teresa de Jesús fue
el ideal soñado.
Anhelos por el momento impotentes, pero no inútiles.
Chispas escondidas que más tarde habrían de encender
una gran llamarada para la gloria de Dios.
Un día, agitada por estos pensamientos, sintiese invadida
por el impulso del Espíritu Santo que obraba en su alma.
Prosternada ante la presencia de Dios, abrió su corazón
con ingenua sencillez y entero abandona. Feliz momento en el
que se consagró al Señor para servirle de por
vida con la mayor perfección posible. Le ofreció
el sacrificio de su libertad …
Haciendo suyas las palabras de la Esposa del Cantar de los Cantares,
oró: “Señor mío, para Vos guardo
los antiguos y los nuevos frutos que soy capaz de producir con
el auxilio de vuestra gracia; haced que realice lo que deseáis
de mi en el estado en que mejor pueda serviros; colmad, Señor,
en toda su amplitud, los deseos que me inspiráis y que
me mueven a honraros como lo merece vuestra infinita grandeza”
(música) / Canto: “Tant de bo…”
No dejar apagar la llama que Dios
ha encendido en nuestro corazón quiere decir: Vivir
atentos a su voz, que nos habla al oído…, acoger aquello que
escapa a nuestro control…, que nos desconcierta a veces…, que
nos abre a un proceso de conversión personal…, de crecimiento…,
de entrega de la propia vida…, de generosidad…, de compasión…,
de perdón…, de reconocimiento de su presencia en los acontecimientos
de cada día…, de agradecimiento… Agradecemos al Señor su paso
por la vida .
Examino mi historia personal,
cómo Dios se me ha hecho presente lo largo de mi vida. Qué personas
ha puesto en mi camino para ayudarme a reconocer su voz. Qué
acontecimientos me han acercado a El. Qué llamada siento hoy
a no dejar apagar la llama que El encendió un día en mi corazón.
Recuerdo la vida de la Compañía y
doy gracias por este don a la vida de la Iglesia a
lo largo de estos 400 años. Miro cómo hoy la Compañía continúa
escuchando nuevas llamadas para responder a nuevos gritos que
piden ayuda en todas partes del mundo.
R/ SEÑOR DE LA VOCACIÓN
(juntos y a dos coros)
Leer
el salmo.
Proyección de imágenes de manos
De la Historia de la Orden p. 63-64
Apenas hubo terminado su oración, se sintió inundada de
consuelos y de luz. Lejos de abandonarla, Dios la había elegido
para una empresa que había de contribuir a la salvación de muchas
almas. Al mismo tiempo, en medio de aquella intensa claridad
que la envolvía, vio un gran número de jóvenes a punto de caer
en el infierno, si alguien no les prestaba ayuda. Esta visión
le devolvió la paz. Comprendió que era ella quien debía tenderles
la mano. Sumida en esta contemplación, pasó la última noche
en el Cister. Noche brillante y feliz, noche que disipó las
tinieblas de su espíritu, aclaró sus dudas y le dio a conocer
la voluntad de Dios.
R/ El Señor es mi pastor
Tender la mano Inspira serenidad…,
firmeza, ternura…, búsqueda…, encuentro…, seguridad…, acogida…,
complementariedad…, apoyo…
Esta gesto tan familiar y entrañable.
Del padre al hijo, que es signo de amor, de protección, de confianza,
de abandono…
Del amigo…, o la persona con quien se comparte la vida…, que
quiere decir también donación, sacrificio, alegría, perdón…
De la entrega desinteresada a los más desfavorecidos, que nos
hable de compasión, solidaridad, lucha, esperanza…
Hago memoria: de cómo Dios
se me ha hecho presente en mis noches; cómo le he buscado en
la plegaria.
Quién me ha dado la mano a lo largo de mi vida.
Recuerdo delante de Dios el nombre de tantas personas a quienes
me envía para darles la mano…
Le hablo de sus noches…, de sus miedos…, de sus búsquedas…,
de sus esperanzas…, de sus sueños…, deseos…,
Pido por ellas.
Dios necesita mis manos
para "seguir tendiendo la mano hoy"...
Agradezco haber sido escogida para dar la mano, y presento al
Señor los nombres de las personas a las que él me enía a tenderles
la mano...
Le hablo de sus noches..., de sus temores..., de sus
búsquedas..., de sus esperanzas..., de sus sueños...,
deseos...,
Oro por ellas.
Oremos al Seños: Señor,
ten piedad / Cristo ten piedad / Señor, ten piedad
Agradecemos la llamada a tender la mano con el canto: "Hem
sentit una paraula"
Proyección de imágenes de manos
De la Historia de la Orden p. 250
Mis queridas hermanas, a quienes amo en Jesucristo, y
más que a mi misma: no olvidéis que sois hijas y siervas de
la Santísima Virgen, y miembros de un Cuerpo recién formado.
Esforzaos por haceros dignas de estos gloriosos títulos. Llenad
vuestro nombre y … sed en todas partes, el buen olor de Jesucristo
a fin de que todos los que vean vuestros buenos ejemplos, glorifiquen
al Padre Celestial.
R/ El Señor es mi fuerza
Esta frase “llenad vuestro nombre”
acompaña la firma de Sta. Juana a lo largo de estos
4 siglos de vida de la Compañía de María. Es una frase que nos
reúne y nos envía.
El nombre de María nos inspira, se hace camino en nosotras,
nos abre a acoger la novedad del otro, a vivir con autenticidad
y coherencia nuestra propia identidad.
El nombre de María es una llamada a acoger la presencia de Dios
en nuestra historia,
a escuchar la Palabra y creer en ella,
a ser portadores de esperanza, a abrir los brazos en solidaridad,
compasión, perdón, entrega…
a ser EDUCADORES, como lo fue Ella
de su Hijo, en nuestra vida familiar, profesional, personal.
Agradezco la vida de la Compañía, que a lo largo de
4 siglos, ha ido llenando su nombre.
Proyectos llevados a término. Entrega a la misión desde el servicio
sencillo y alegre, en la labor que se nos ha encomendado, como
religiosas o laicos comprometidos, educando siempre con coherencia
de vida, llevando Buena Noticia en todas partes, humanizando,
amando…
Cómo llenamos nuestro nombre hoy?
Con actitudes de solidaridad, perdón, paciencia, constancia,
lucha, esperanza, fe, compasión, escucha, estimación, compañía,
firmeza, serenidad, compromiso, ternura, búsqueda, encuentro,
seguridad, acogida, complementariedad, apoyo, paz, responsabilidad,
justicia, fidelidad…
Los que lo deseéis podéis escribir las actitudes con las que
llenáis vuestro nombre y engancharlas sobre el anagrama de María
FLAMA ENCESA
BARCELONA, 2 DE FEBRERO DE 2007