Introducción
1 El documento que presentamos a continuación
trata de responder a los deseos de quienes preguntan por la especificidad "Compañía
de María", quiere dar continuidad al proceso histórico
desencadenado en 1607 en términos de hoy y ofrecer luz
sobre el porqué de nuestro modo de proceder.
2 Su título quiere poner de relieve la comprensión que
la Compañía de María tiene de sí misma
desde la unidad de su ser. Su identidad educativa la configura en totalidad
y, desde la Iglesia, la proyecta, como presencia y acción en
la sociedad.
3 Con ello se expresa también que todos/as los que de una u
otra manera nos sentimos Compañía de María, caminamos
juntos/as en el compromiso de crecer, como educadores y educadoras,
en las dimensiones hondas de nuestras propias vidas.
4 Son muchos los encuentros de educadores/as que se han venido
teniendo con el fin de enriquecer y dar vida a nuestro modo de hacer
educación.
5 A través de ellos se han recogido ideas, experiencias e inquietudes
que respondieron, en cada ocasión, al intento fecundo de actualizar
la tarea educativa. Con ellos el nombre Compañía de María,
como elemento que nos unifica y entrelaza, ha creado nuevos cauces
de relación y amistad y todos/as lo hemos visto trascender por
encima de la realidad inmediata de cada uno de nuestros centros.
6 Un grupo interprovincial integrado por Julia Suárez, M" Pilar
Vera, Concepción Aguilar, Gloría Santos, Antonio Pineda,
Begoña Zubizarreta y Garbiñe Erdocia han dado forma a la reflexión
y a las aportaciones que se han ido haciendo, a lo largo del
año, a partir del primer documento de trabajo. Este nuevo texto
es el resultado de su tarea.
7Tender la mano, en permanente novedad, nos hace sentirnos a
todos/as Compañía de María.
Julio, 1997
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