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Educar
en la vida y para la vida
En
cada circunstancia histórica la Compañía de María,
se ha planteado cómo ir respondiendo, desde la educación,
a las necesidades y retos de la sociedad.
En
cada coyuntura social y política, la escuela Compañía
de María ha venido haciendo el esfuerzo dc ir superando sus prácticas
educativas, tratando de desarrollar en sus alumnos/as una sensibilidad
que les haga ciudadanos conscientes y comprometidos con el mundo que les
toca vivir.
De ahí las múltiples experiencias realizadas en susaulas
para llevar a la práctica programas de educación para la
paz y la tolerancia, para la igualdad de oportunidades para la mejora
y conservación del medio ambiente, para la solidaridad, para la
no discriminación, etc.
Mantener
activa y actualizada la opción de educar en la vida y para la vida,
supone hacerse preguntas como éstas:
¿ Qué fenómenos sociales contribuyen a mantener el
orden-desorden-establecido? ¿Qué ideologías están
contribuyendo a la alienación de las personas? ¿Qué
sistemas económicos hacen de nuestro planeta escenario de subdesarrollo,
subalimentación, subcultura...? ¿Cuáles son las causas
generadoras de las desigualdades sociales que engrosan las filas de los
desfavorecidos?, etc.
Las
respuestas deberían pasar por diseñar nuevos programas educativos
que recorran el proyecto curricular de cada centro. No se puede permanecer
indiferente ante realidades como la situación de la mujer, la carrera
de armamentos, el deterioro ecológico, el desequilibrio Norte-Sur,
etc.
Hay
que subrayar el interés por hacer de la cscuela una institución
participativa, activa y crítica; superar contradicciones entre
fines y medios; prestar, en definitiva, la misma atención al currículo
oculto que al currículo explícito.
Consecuencias
en la práctica pedagógica
-
Conocer
el contexto donde sé educa, sus posibilidades y limitaciones,
diseñando, a partir del análisis, las respuestas más
adecuadas en colaboración con otras instituciones.
-
Educar a las personas para el compromiso con la sociedad y el mundo
concreto en el que viven; un compromiso solidario, de transformación
de las estructuras injustas en la realidad próxima y lejana
como exigencia de nuestra propia vivencia del Evangelio.
-
Promover una enseñanza de calidad para todos/as, sin discriminaciones
y buscar las fórmulas que faciliten el acceso de todos/as a
las actividades formativas programadas más allá del
aula.
-
Posibilitar
la igualdad de oportunidades buscando cauces que permitan, a cada
persona, situarse activamente en la vida desde sus posibilidades con
atención especial a los más desfavorecidos.
- Aplicar
una metodología en la que la teoría y la práctica
no vayan disociadas; interiorizar el dinamismo acción-reflexión-mejora.
- Encauzar
nuestra labor educativa hacia el disfrute en la educación y el
gozo en el descubrimiento. Saber utilizar el juego, el tiempo libre,
etc, como un recurso educativo.
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