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MOLLET PER ALBÀNIA

Articulo publicado en " El 9 NOU" el 19 de julio de 2010

 

Josep M. Boixareu
Editor i escriptor

 

Unos niños caminan, corren y saltan en medio de escombros, barro y desechos de todo tipo. A pesar de su aspecto y su entorno son unos niños y niñas afortunados porque pueden ir a la escuela. Los encontramos en un barrio de la periferia de Tirana, la capital de Albania, el segundo país más pobre de Europa después de Moldavia y, de nuestro Continente, lo que vivió más aislado durante el siglo XX. Su nivel de pobreza y conflictividad ha sido la causa de emigración masiva de sus habitantes durante las últimas décadas.

Estos niños corren hacia la escuela Arco Ballena (Arco Iris), que desde el año 1996 los acoge gracias a un proyecto europeo de la FISC, una ONG de la Compañía de María las monjas, de la que tienen también cuidado de dicha escuela en la que, además de impartir enseñanza, se prestan todo tipo de servicios sociales, no sólo a sus quinientos alumnos, sino también a niños y adolescentes del barrio. Hay practican deportes, hay desayunan y, sobre todo, no permanecen perdidos por la calle.

El Colegio Lestonnac de la Compañía de María de Mollet cada dos años participa en un proyecto de la FISC. En 1994 lo hizo en el de la construcción de la escuela Arco Ballena de Tirana, que en 1996 se hizo realidad. La escuela está, pero, situada en un lugar donde el acceso presenta ciertas dificultades. Hay que arreglar ella, pavimentar con aceras, desagües, etc. a fin de que los niños y niñas puedan ir por un camino digno. Con tal objetivo este año la FISC ha iniciado un proyecto con un presupuesto de 12.000 euros y en el que el Colegio Lestonnac de Mollet participa con el cincuenta por ciento.

Este colegio enciende la llama de la iniciativa y en el proceso para recaudar los fondos necesarios para el proyecto participa todo un pueblo, el de Mollet y también de los alrededores. Detrás hay toda una tarea de sensibilización hacia las necesidades de aquellos que, más lejos o más cerca, están peor que nosotros, porque aquí todos sabemos, también, como están las cosas y quizás por eso cada vez entendemos mejor las situaciones de ajena.
A finales de abril, en el Colegio de Mollet se organiza un desayuno solidario. Los alumnos de aquí ese día renuncian a su desayuno y aportan un euro y medio para el camino de los de allá, de la escuela Arco Ballena de Tirana. La acción se voluntaria pero participan todos los 720 junto con los maestros.
El pasado 28 de mayo se abrieron las puertas del Colegio para que, a pesar de Mollet y alrededores pudiera participar en La Fiesta de la Solidaridad. Y así lo hizo todo un pueblo, a pesar de la lluvia que cayó aquel día, con plena conciencia de por qué lo hacía. Toda una tarde cinco horas el patio del Colegio hirvió. Los maestros habían montado las paradas donde se vendían las manualidades hechas por los alumnos. Subastas, tómbolas, juegos, talleres. Tuvieron mucho éxito dos camisetas y dos pelotas firmadas por los jugadores del Barça. Todos los tickets se agotaron, incluido la merienda de lasfamilias.

Todo el mundo colaboró a su manera, desde el AMPA del Colegio hasta el Ayuntamiento que, además, se hizo presente de manera activa con el alcalde Josep Monràs y el teniente de alcalde. Empresas y tiendas hicieron aportaciones muy diversas, desde el pan de un horno hasta el equipo de música, como ejemplos. No faltó una gran butifarrada, Todo el mundo sabía por qué estaba allí. Iban caminando, el camino que llevaba hacia la escuela Arco Ballena. Los alumnos de Mollet se identificaban de tal manera con los niños de esa barriada de Tirana que incluso protagonizaron danzas albanesas dispuestas por los profesores de las correspondientes especialidades del Colegio Lestonnac.

El objetivo económico se alcanzó. Se recaudaron 6.098 euros, el cincuenta por ciento del coste de ese camino del que pronto se iniciarán las obras. Mollet abrió su corazón a Albania con generosidad. Quizás más de un rnolletà tampoco desayuno ese día, se estuvo de cafetería o rompió la hucha. Mollet, como muchas poblaciones del sur del Vallès Oriental, está especialmente afectada por el paro y la situación generada por la crisis económica que estamos sufriendo, Entre nosotros hay mucha gente que lo está pasando mal, pero esta gente sabe que un poco más allá hay que lo ha estado pasando mal siempre, toda su vida, y por ellos han roto la hucha.
El Vallès Oriental tiene hijos ejemplares esparcidos por el tercer mundo haciendo tareas humanitarias y sociales. La comarca en cuanto reconocimiento de manera periódica mediante nuestras instituciones representativas. Este mismo diario, EL 9 NOU, también lo hace. En un mundo ahogado por el egoísmo hay muchos vallesanos que demuestran que otra actitud es posible. Esta vez hemos constatado como Mollet se ha volcado para Albania y, de este modo, al menos quinientos de aquellos niños podrán ir a la escuela por un camino digno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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