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Con el título “Nuevos lenguajes en pastoral
juvenil” ha tenido lugar en Madrid los días 24 al 26 de Noviembre
un Encuentro a nivel provincial de Agentes de Pastoral de la Compañía
de María, organizado por la Comisión de Evangelización de jóvenes. En
él han participado más de 70 personas. Nos dice el libro “Jóvenes e
Iglesia”:
| ”Para
que la dimensión religiosa pueda aflorar en la vida de
los jóvenes hemos de ser mucho más creativos en
la búsqueda de nuevos lenguajes. En la era del “videoclip”
no es posible hacer descansar la expresión de la fe en
la permanente repetición de eslóganes, normas y
ritos. Junto a los accesos al Evangelio por las vías de
la formación teológica y del compromiso práctico,
necesitamos recuperar el “lenguaje simbólico-estético
y afectivo”, que es, por cierto, el específicamente
adecuado para iniciar al misterio de Dios y celebrarlo. Los jóvenes
actuales han desarrollado una gran sensibilidad para la música,
la imagen, las emociones, la corporalidad, la danza, la narración
y la fiesta.”
Cerezo, J. J., Gómez Serrano, Pedro
José “ Jóvenes e Iglesia” Fundación
Santa María PPC(2006) pg 179
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A este acento prioritario de la pedagogía pastoral hoy, se quiso
dedicar este encuentro.
Supuso un acercamiento teórico y práctico
a los nuevos lenguajes. Maite López, licenciada en Medios
de Comunicación Social, iluminó la parte más
teórica del encuentro: ¿Qué es comunicación?,
dificultades, comunicación no-verbal, el lenguaje de la publicidad,
el cine y la música religiosa - cristiana en nuestro momento…
nos aportó también su vocación por la música.
Por la tarde Nico Montero, cantautor cristiano, nos
compartió su amplia experiencia en el acompañamiento de
los jóvenes y su proyecto socio-educativo en el Instituto público
de un barrio marginal de Cádiz, donde es jefe de estudios.
A la noche, momento especial en el espacio juvenil, Nico nos amenizó
con sus canciones y también tuvimos la suerte de escuchar a Migueli
que vino para acompañar a su amigo.
La eucaristía, celebrada por Javier
Luengo también desde la clave de los nuevos lenguajes,
nos permitió conectar profundamente con la experiencia de un
Dios cercano, misericordioso que se comunica y entrega con/por nosotros
en lo cotidiano de la vida.
Este encuentro nos ha impulsado a reto
y desafío apremiante en este comienzo del siglo XXI, para los
que intentamos seguir a Jesús de Nazaret en medio de este mundo
concreto, de esta Iglesia concreta y de estos jóvenes de hoy.
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