"Solamente Dios te hace mirar con su mirada
las noches de la vida:
la noche de la increencia, de la irrelevancia de la fe,
de la indiferencia ante el evangelio;
la noche de un mundo atravesado por corrientes de deshumanización;
la noche de los jóvenes, manipulados y desorientados de tantos modos;
la noche de los desplazados, inmigrantes, refugiados, de cuantos han de dejar su tierra, sus raíces, su cultura...
de tantos que experimentan desarraigo;
la noche de gentes y pueblos empobrecidos y excluidos en tantas partes del mundo;
la noche que de distintas maneras envuelve a la mujer;
la noche de la familia, amenazada y rota;
la noche de tantas gentes heridas de mil modos de violencia.
Solamente Dios te hace mirar con su mirada las luces de la vida:
al ofrecer posibilidades de humanización;
La que surge de opciones éticas de hombres y mujeres que iluminan el caminar colectivo de la historia;
La que emite destellos de esperanza y generosidad, de sensibilidad y cercanía, en tantos jóvenes que desean vivir y compartir vida;
La de tantos creyentes que son pequeñas lámparas en medio del mundo cuando denuncian la injusticia, son mediadores de paz, tienen una palabra de Evangelio" |