| Casi
no sabemos precisar como empezó esto… pero intentaremos
narrároslo.
Seguro que la mayoría localizáis el BARRIO DE
OLLARGAN; pero vamos a presentároslo de nuevo porque
somos muchas casas en la provincia y no es fácil localizar
todas. Está entre Bilbao y el municipio de Arrigorriaga
al que pertenecemos. Tiene 1000 habitantes y es un barrio acogedor
y arregladito; cuando la Compañía de María,
hace unos 40 años, abrió en él una comunidad,
era un barrio de chabolas construidas por la emigración
de aquel momento, procedente sobre todo del sur de la Península
En
el momento actual, como os decíamos, es un barrio acogedor
y arregladito. Así como los primeros momentos de asentamiento
fueron difíciles, hoy, la segunda y tercera generación
están integradas. Por medio de la escuela, los jóvenes
y niños han aprendido euskera y han hecho otros procesos
de integración. Tenemos una Parroquia que ha jugado un
papel importante en la lucha y la configuración del Barrio.
Hoy está “algo” envejecida…Es interesante destacar que
con el modelo de sociedad que nos hemos montado, no todos los
valores humanos, culturales, etc. Crecen armónicamente…
En este aspecto es como todos los barrios.
Y
pasamos a nuestra comunidad. Cuando estamos escribiendo este
comunicado, recordamos a todas las que han pasado por ella y
sentimos que es posible que estemos nosotras en Ollargan, porque
desde el principio apostaron por este barrio.
La comunidad está formada por:
Lourdes
Agirre, Ana Arocena, Belén Gorritxo, Pauli Muro, Arantza
Odriozola y Loli Puente.
Los
lugares
y proyectos donde realizamos nuestra misión:
- Cáritas
- Proyecto
Hombre
- Ikastola
de Bergara
- Bietxea
(enfermos de sida)
- Fisc
-
Fundación Ellacuría (centro de Jesuitas en Bilbao,
de reciente creación)
- Equipo
Provincial
- Zubietxe
(emigrantes y otros marginados).
No
cabe duda que este estilo de trabajos configura a la comunidad
en su fondo y en su forma.
Nos ha parecido interesante esta introducción sobre el
lugar, las personas y los trabajos, antes de centrarnos en el
tema central de esta comunicación: el proceso de la comunidad,
durante dos años, hasta instalarse definitivamente en
Ollargan.
Y empezó el proceso de discernimiento, empezamos el camino…
Desde el primer momento intuimos que ese camino había
que hacerlo paso a paso, sin quemar etapas, sin pensar que por
escribir ideas el camino era más rápido. Aquí
encajan los conocidos versos de Machado: “caminante no hay camino,
se hace camino al andar”… y a veces el camino tiene sus dificultades…
pero teníamos el convencimiento de que la vida y la realidad
es lo importante.
Nos conocíamos las seis que íbamos a formar la
comunidad, porque habíamos pertenecido a la misma provincia,
pero no habíamos vivido juntas en otras ocasiones. Belén,
Pauli y Arantza vivían en Bergara; el resto, en Ollargan.
En 2004 nos constituimos en una única comunidad y, como
solemos decir “con dos presencias”; así figurábamos
en el catálogo.
El primer año de proceso nos reuníamos una tarde
cada quince días; el segundo año, las reuniones
fueron semanales. En septiembre de 2006 la comunidad se instaló
en Ollargan. Desde un principio se pensó que fuera Ollargan
el lugar de la nueva comunidad viendo las posibilidades que
tiene Bilbao.
En la creación de nuestra comunidad, ya casi al final
del proceso, hemos reflexionado algún texto de la VII
Asamblea General 2006: Crear nuevas estructuras comunitarias,
para “mantener o abrir presencias significativas en el mundo
de la pobreza y la exclusión, que sean respuesta creativa
a necesidades urgentes” (pag. 11).
¿Qué
hemos intentado que estuviera en el fondo de este discernimiento?:
- Que
lo viviéramos como una búsqueda desde el fondo,
pasando la vida por el corazón y siendo conscientes
de que primordialmente no tenía un carácter
organizativo.
-
Que
fuera participativo
-
Que
nos ayudara a conocernos unas a otras.
-
Que,
teniendo en cuenta las posibilidades y la situación
de cada una, sintiéramos el proceso y el camino como
un hecho comunitario.
-
Que
al hacer el discernimiento, tuviéramos muy en cuenta
nuestras presencias en el mundo de la exclusión,
dándoles a todas un sentido comunitario.
Fuimos
examinando:
- La
realidad concreta de cada grupo: (Bergara y Ollargan) los
planteamientos comunitarios, su inserción, sus trabajos.
Al hacer esta radiografía pasábamos en alguna
ocasión al nivel personal y este cambio de niveles
enriquecía el análisis.
-
La realidad socio-política-cultural que nos rodea
y nos afecta, intentando vivirla con responsabilidad, reflexionando
sobre nuestra implicación en ella.
-
De una manera especial incidimos en la realidad social:
dónde estamos? Cómo estamos? Qué retos
vamos descubriendo? Qué respuestas podemos dar? Fue
el momento de analizar con más profundidad nuestras
tareas actuales. El trabajo semanal de una de la comunidad
en Bietxea (enfermos de sida) fue fruto de este dar vueltas
a las cosas.
Este examen, además de señalar detalles concretos,
creó un ambiente de encuentro, de libertad, de búsqueda,
que nos motiva a ir más allá de lo concreto
en donde estamos y de deseo de ser creativas en nuestra
búsquedas.
¿Qué
concluimos?
-
El proceso sigue… La vida personal y comunitaria queremos
que sea “un camino”. En este aspecto, nos ha ayudado el
taller provincial de Espiritualidad Humanizadora en el que
participamos.
-
El lugar de la vida de la comunidad es definitivamente Ollargan,
con presencias diferentes según las circunstancias
personales y de trabajo,
-
Pero
con una conciencia de misión única. Quizás
esta variación de presencia de cada una sea una de
las novedades de esta comunidad.
-
Nos
sentimos en unas condiciones positivas para dar pasos importantes
en la línea de un nuevo estilo de la vida religiosa:
(nuestros deseos con pequeños logros)
-
Una profunda espiritualidad; Dios en el centro, pero el
Dios de la vida que nos compromete con la vida.
-
El diálogo con todas las personas, todos los grupos
y todas las realidades; interculturalidad, interreligiosidad,
acercamiento y respeto.
-
Lla
apuesta por la justicia y la paz, basada en esa justicia.
La paz de las personas, de los pueblos, de los de cerca
y de los de lejos, del pueblo donde vivimos.
-
El cuidado de la vida; la vida de todas las personas y grupos,
la vida de todas las culturas, de todas “las formas de ser”,
LA VIDA DEL PLANETA
(Ideas tomadas de la VII Asamblea General pag. 7)
Cuando ya tenemos intención de terminar, se nos ocurre
pensar que os habréis preguntado si no han existido
dificultades. Os la comunicamos sencillamente…
-
Las componentes de la comunidad de Bergara han tenido que
dejar la ciudad, algunos trabajos, las gentes, las amistades,
la comunidad grande. Habían echado raíces
y les ha costado dejar todo.
-
A las que vivíamos en Ollargan nos ha tocado recibir,
se doblaba la comunidad. En el lugar donde vive cada uno
hace su nido…Nos resonaba aquella canción “un nuevo
sitio disponed”.
-
Estaba clara la idea de que teníamos que empeñarnos
en crear una comunidad nueva, sin destruir lo válido
que habíamos vivido, pero NUEVA.
-
.
Y nos se pueden obviar las dificultades que generan las
distintas maneras de ser y de entender la vida…
Nos metemos en el 2007 y nos metemos unidas y unidas os mandamos
a todas este mensaje; vosotras pasádselo a otras y otros:
|