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v
Las
condiciones sociales y familiares influyen en el alargamiento de la etapa
juvenil. Los agitados ritmos de vida, la dificultad para marcar límites,
los continuos estímulos, las familias con dificultades de convivencia, etc.
hacen que la madurez personal y también religiosa se vaya adquiriendo
lentamente y de forma discontinua e inestable.
v
Las
imágenes cristianas que deberían ser referentes para los jóvenes a menudo
son ambiguas o poco vinculantes. En general hay pocas plataformas locales de
la Iglesia oficial que les resulten atractivas y las pastorales parroquiales
son más sacramentales que misioneras. Los grupos o comunidades cristianas a
menudo son bastante conservadoras o muy poco visibles
v
Por
nuestra parte sentimos la dificultad para hacer el anuncio explícito,
encontrar el lenguaje que les llegue a ellos, dar continuidad a los procesos
de acompañamiento y permanecer a pesar de las dificultades y falta de
continuidad.
Ante este panorama vimos que era urgente:
³
Cuidar
todos los previos en la tarea evangelizadora: atención a la persona del
joven, acompañar sus búsquedas, ayudarles a pensar y hacer silencio
interior, partir de sus experiencias y lenguaje. Ser flexibles y ágiles.
³
La
clave estaba en el “proceso” y la “relación”: Somos educadores-
evangelizadores, tratamos de transmitirles lo que ES VALIOSO, por lo que
MERECE la pena vivir, la Buena Noticia, la Salvación. Un modo de acoger y
transmitir la vida que tenemos y nos identifica.
³
Seguir
trabajando en las plataformas locales y diversificando ofertas para
responder a los distintos grupos de jóvenes. Cuidar la continuidad en los
procesos y la estabilidad en las estructuras pastorales. Colaborar con los
laicos y ser corresponsables con ellos.
³
Importante:
cómo presentamos las cosas a nuestros chavales.
³
Buscar
más plataformas para llegar a los jóvenes, colaborar y coordinarnos con los otros ámbitos de la Compañía, con las diócesis,
congregaciones religiosas y comunidades cristianas.
³
Respecto
a nosotras mismas, cuidar el ser auténticas y coherentes. Alimentar nuestro
espacio interior y permanecer. Llegar a establecer criterios comunes,
confiar unas en otras, no perder acciones pastorales que en otros momentos
han sido válidas y transmitir espíritu misionero a los cristianos con los
que nos relacionamos.
³
Nuestra
experiencia personal, lo que hemos vivido personalmente en grupos de fe, el
trato con Dios, la persona de Jesús.
³
Venimos
de una Tradición viva, de tradiciones educativas fecundas: la familiar, la
de Iglesia, la social, la de Compañía de María. Estamos convencidos que
conocer nuestra entraña educativa para arraigarnos en ella creativamente es
una cuestión muy interesante y necesaria para abrir caminos de futuro.
³
Ver
los pequeños logros, los pequeños frutos
³
No
tener miedo a relacionarnos con los jóvenes, arriesgarnos aunque nos
equivoquemos, escucharles, cercanía y diálogo.
³
Los jóvenes, nuevas generaciones
de creyentes que vienen movidos por el Espíritu de Jesús y por otros espíritus..,
nos retan a ser expertos en discernimiento, por dónde buscar y hallar a
Dios en todas las cosas, en todas los acontecimientos y las personas. Nos
pide a nosotros educadores-evangelizadores ser hombres y mujeres de oración,
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³
Crear
grupos.
³
Adaptar
los lenguajes pastorales (símbolos, canto...)
³
Conexiones
entre nosotros.
³
Formación
de animadores. Preparar relevos.
³
Dimensión
cristiana de nuestros grupos.
³
Conexión
con las familias.
³
Lugares
y espacios de continuidad. |

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Dedicamos un tiempo a reflexionar acerca
de la organización pastoral concreta de la Provincia: ambientes que se
pueden coordinar, ayudas mutuas posibles, colaboración con otros
ámbitos de misión y organización por contextos próximos.
Poco
a poco fuimos sintiendo la necesidad de coordinarnos a niveles
cercanos para que nuestras comunicaciones y
acciones lleguen a todos, pueda existir un intercambio de materiales,
recursos, encuentros de formación... aunque no concretamos los comos. También
vimos que nuestra pastoral juvenil vocacional se mueve en cuatro grandes ámbitos,
presentes tanto en obras propias como en otros contextos de misión: Grupos
Lestonnac, pastoral universitaria, Voluntariado y pastoral vocacional, y que
cada uno necesita su propia animación, acompañamiento y coordinación.
Dimos mucha importancia a no perder
acciones válidas realizadas hasta ahora y a seguir acompañando y revisando
grupos tradicionalmente válidos.
Estamos persuadidos de que unidos somos
más, de que encontrarnos nos enriquece, de que lo del otro, puede servirme,
de que en el fondo nos necesitamos. Lo que yo veo…con la visión de los
otros se amplía y Juntos
vemos
más allá.
En la recogida del día destacamos
algunas expresiones:
Ø
“Ha
sido un espacio rico para expresar lo que vemos y sentimos. Constatamos la
complejidad de nuestra situación. Es un camino abierto”
Ø
“
No frenar nada de la vida que hay en cada lugar”
Ø
“Abrir
caminos de futuro: desinstalarnos de lo propio y buscar juntas”
Ø
“Romper
barreras locales y zonales. Buscar el camino entre lo local y la comisión”
Ø
Día
intenso. Implicación de todas.
Desde aquí os damos las gracias por la
agilidad de todos, la vida, la claridad. Gracias por renovar la esperanza, por darnos aliento, por……. todo.
Comisión de
Evangelización de Jóvenes y Pastoral Vocacional.
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