Hoja informativa nº 18 Madrid, 20 de mayo, 2006

 

Homenaje de reconocimiento y gratitud
del pueblo de Mesas de Asta-Jerez, 7 de Mayo 2006,
a las Religiosas de la Compañía de María

 

            Las Religiosas de esta zona de Andalucía,  hemos vivido un día inolvidable que queremos compartir con toda la Provincia.

            Hace pocos días,  fuimos informadas por el Párroco que el pueblo tenía pendiente, desde años atrás, manifestar su reconocimiento y gratitud a la Compañía de María por los 33 años que, por medio de sus religiosas, permaneció entre ellos dándoles su servicio y cercanía. El Domingo, 7 de Mayo, lo hicieron realidad.

            A las 11,30 horas se tuvo la Eucaristía de acción de gracias por el regalo que supuso nuestra presencia entre ellos. La Iglesia se llenó con creces, siendo una Eucaristía de lo más participativa y entrañable. El párroco, que celebraba,  pronunció una homilía sencilla y cargada de sentimiento; entre otras cosas dijo:

“ Nosotros, los vecinos de Mesas de Asta, queremos hoy ser agradecidos, porque Dios ha actuado en nuestro favor por medio de vosotras, por vuestras manos que nos lavaron, que nos dieron de comer, que nos enseñaron las primeras letras, y  por vuestra oración que encendieron en nuestra vida la llama de la fe. ¡ Cuántos desvelos !. ¡ Cuántas alegrías !.. ¡ Cuántas preocupaciones !. ¡ Cuántos disgustos ! habréis pasado por nosotros. Todo queda escrito en el libro de la vida, cuya contabilidad lleva Dios “

 

“ No tenemos oro ni plata para pagar. Después de muchas vueltas, decidimos dedicaros un rincón de nuestra tierra, un rincón entre la calle y el templo parroquial, un espacio sagrado donde puede oírse tanto la oración y los cantos de la liturgia, como las preocupaciones de nuestros vecinos: las dificultades para llevar la vida adelante, el desencanto y la desilusión de nuestros jóvenes, que junto a esa reja matan el tiempo. El rincón es como nuestra vida, oyendo a Dios y a los hombres, entre la calma y el bullicio, entre el cielo y la tierra. Cuando comenzamos a materializar la idea, todo el mundo se sintió entusiasmado y dispuesto a colaborar”.

“ Cuidaremos ese espacio con todo cariño, porque será el recuerdo perenne de vuestra vida y  entrega a nuestro servicio. “

“ Pero ese rincón material representa algo mucho más importante: ocupáis un lugar en nuestra vida, entre nuestros mejores recuerdos, un trocito de nuestro corazón os pertenece, está dedicado a vosotras. Es un rinconcito alegre, con flores, que mantiene siempre vivos los símbolos de vuestro paso por nuestras vidas.

Que el Señor os lo premie. “

También hubo un recuerdo especial para las religiosas fallecidas que vivieron allí con ellos compartiendo sus vidas.

             Al acabar la Eucaristía,  Pilar Garcés y Pilar Castaño dieron las gracias, no sólo por todo lo expresado sino también por lo mucho que habían recibido de ellos a lo largo de los años.

            Destacaron el regalo que había supuesto la vocación a la Compañía de María de una joven del pueblo, Mary Pepa Almagro.

            Al salir de la  Iglesia,  se procedió al descubrimiento de una placa en la que se leía  “El rincón de las monjas“.

En este rincón, se descubrió un pequeño y complejo monumento: en dos columnas descansa un libro que representa la enseñanza cristiana y su educación; la vela con la fecha del inicio de su presencia, 1961; el pipo como símbolo de la primera infancia; un eslabón abierto que significa su enseñanza a que fueran libres y silueta de una religiosa, entrelazada con un rosario como testigo de haberles enseñado a rezar.

            Este acto terminó con estas palabras:

“Queremos dedicaros este día, para que a todos se nos queden grabados en nuestros corazones este gran recuerdo, igual que esa llama que aun perdura dentro de nosotros. Agradeceros, vuestro empeño y dedicación por todos y más por los enfermos, por enseñarnos vuestra fe cristiana y como no, el haber quitado un poco de hambre en años, que a muchos nos hizo falta. También mencionar a algunas monjas que ya no están con nosotros y que siempre nos quedará ese grato recuerdo de ellas “.

            A continuación les entregamos una placa en cerámica,  con el texto siguiente:

         “ Las religiosas de la Compañía de María agradecen al Señor los años – 1961 al 1994 – que estuvieron en Mesas de Asta, dando sus servicios y disfrutando del cariño de sus gentes.

         Hoy, 7 de Mayo de 2006, acompañan agradecidas al reconocimiento que el pueblo les ofrece “.

            En el Patio de la guardería nos tenían preparada una exposición de fotos de todos los años vividos con ellos. Celebramos en ambiente alegre, cercano y lleno de atenciones y cariño la comida, compartida y preparada, por los vecinos del pueblo.

 

 
 

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