Hoja informativa nº34 Madrid, 21 de abril, 2008

El día 13 de abril de 2008 nos reunimos en la casa de Ribadeo, Madrid, Conchis Aguilar, miembro del equipo provincial y delegada de colegios de España, Pilar Vera y Nieves Escalada, colegio de Tudela, Cristina Botana y Rosa Mª Sanz, colegio El Pilar de Madrid, Cristina González, colegio de Logroño, Fermina Núñez, centro Jara de Madrid, Carmen Aldecoa, colegio Pajarillos de Valladolid y Carmen Massó, Corpus Ortega y Mª Luz Sarabia, colegio Lestonnac de Badalona.

    • Comenzamos el encuentro escuchando y viendo el ppt: “No me llames extranjero”

No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.

Rafael Amor

Y de la mano de esta súplica nos adentramos en nuestras realidades cotidianas, llenas de rostros y miradas, palabras y velos que nos hablan de otras tierras, de abandonos forzados, de vidas itinerantes y caminos no deseados de andar… no me llames extranjero/a, no me preguntes de dónde soy, tu mano y la mía son iguales y están creadas para ayudarnos y sostenernos… tu sonrisa y la mía están hechas para reconocernos como personas, en  un mundo que se empeña en poner trabas y barreras de forma indiscriminada a todo ser humano que sea diferente y no tenga dinero. Silencio y acción.

” No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
mejor saber dónde vamos, adonde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero, porque tu pan y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo.
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo,
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero porque me trajo un camino,
porque nací en otro pueblo, porque conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales
en el adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que
dejamos lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos…
Rafael Amor

Y se alzó una voz y dijo lo evidente, lo que todo el mundo miraba pero no veía:

“…No te acerques, quítate las sandalias,
porque el lugar que pisas es sagrado…”
     Y dijo la Compañía de María: aquí estoy…


Cuando Dios dijo lo de “no te acerques”, no quería decir que no lo hicieras nunca, sino que no lo hicieras de cualquier manera. Aquella amonestación quiso ser más bien una invitación a ver que la realidad sangra y se quema por alguna causa, que la mirada vaya más allá de una simple conjetura ocasional y de una reflexión unilateral. Llevamos tiempo en esta sociedad, rodeados de miradas de colores, miradas que desde el punto de la mañana esperan que se les sean  devueltas con respeto, con acogida, con cariño, incluso con amor; miradas que esperan unos pies descalzos, porque descalzas están sus vidas, porque quieren que camines con ellas, que todos podamos elegir lo mejor para los nuestros y para los demás. Hace poco escuché en una entrevista que le hacían a Vicente Ferrer, en la India, una respuesta a una pregunta que me impactó mucho, aunque creo que fue más por mi ingenuidad que por la evidencia; cuando se le preguntó cuál era la mayor pobreza que había visto, él contestó: - no tener futuro. Algunas de estas miradas que nos rodean son pequeñas, aniñadas, con poco recorrido, con todo el futuro por delante, por eso las palabras que escuché me hicieron daño, porque cobran vida en estas miradas apagadas, idas, tristes, miradas que te hablan de otras tierras, de otras miserias, que te hablan de hambre, de abusos, de contradicciones, de paradojas que desde este primer mundo no queremos pararnos ni a pensar, ni sopesar.
Aquí seguimos lustrando nuestros zapatos y mirando sin ver… ¿Cómo hacer para encarnar una política, una fe que nos lleve a todos/as a buen puerto, nos lleve a la casa que queremos habitar, cómo hacer para que podamos elegir la sandalia ágil de la solidaridad, pronta a ser retirada del pie?, pues la tierra que pisamos es sagrada, es vida que desde sus más deseos ancestrales quiere ser vivida en plenitud. ¿No será que unos cuantos/as tenemos que dejar de ser prepotentes, dejar que de nuevo nazca en cada uno las semillas plantadas en la Pascua y que ya saben a resurrección? Vamos camino de Pentecostés, la fiesta de la interculturalidad y del plurilingüismo, del destierro definitivo del miedo a lo desconocido, ¿por qué no pedimos que lluevan los cambios, las conversiones y todos/as nos empapemos de colores y de miradas llenas de empatía y simpatía? Que sigamos trabajando para que la paz y la cohesión social sea una realidad, aquí y ahora.
Volviendo al encuentro que tuvimos sobre la realidad de la Compañía en relación a la inmigración, os hacemos llegar este resumen en cuatro pasos:

Desde nuestra dimensión universal de Compañía de María y desde la pedagogía humanista, tenemos todo un reto pedagógico delante de nosotras, ¿cómo seguir dando respuesta inclusiva desde nuestro carisma? ¿Cómo acompañar una realidad tan cambiante, desde lo que somos? Valladolid se quedó encargada de seguir con esta reflexión y mandarla al grupo para seguir haciendo camino juntas.
— Un segundo núcleo seria el siguiente: ¿cómo ir creando una nueva identidad desde la identidad de cada uno/a, que integre a todas las presencias? Madrid se quedó encargada de seguir reflexionando sobre una pauta de trabajo que nos ayude a las demás con dicha reflexión.
— Siendo una presencia educativa de confesión católica y desde el campo de la educación en la fe: ¿cómo o desde dónde enfocar una respuesta que ayude a que todas las religiones estén presentes en el diálogo interreligioso? En este caso, Badalona se quedó como responsable de elaborar algún esquema de trabajo que ayudase en la continuidad de la reflexión iniciada.
— El último punto, que aunque no salió muy elocuentemente durante la reunión, sería el de la educación de la mujer, como fuente de la educación de las familias. ¿Cómo acompañamos especialmente a las madres de nuestros alumnos, cómo es su situación cultural en una cultura que no es la suya? ¿Qué viven las adolescentes y jóvenes cuando llegan a estas tierras, cuáles son sus sueños? ¿Qué tipo de modelos enseñamos o somos para todas ellas? Tudela se quedó encargada de seguir con esta reflexión…

Después de tres horas intensas de diálogo y escucha dimos por terminada una reunión que no ha hecho nada más que empezar una reflexión necesaria en la Compañía de María: desde la Vida Religiosa Femenina, cómo estamos acogiendo a la población inmigrante, cómo la estamos acompañando en el trecho de un camino que recorremos juntos…

 “Educa tus ojos, han sido hechos para ver más allá de lo que crees”

Mª Luz Sarabia Lavín, odn
Badalona, 19 de abril de 2008

 

 

 

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