La Escuela de Adult@s del Barrio
del Pilar surge en el año 1989 como prolongación educativa del
Colegio, desde la inquietud de las personas que constituían
el Claustro, apoyadas por la Asociación de
Padres, ante la realidad de la falta de formación
e instrucción, sobre todo, en las madres de
los alumn@s.
La Escuela ha evolucionado en: número de
alumn@s, -la mayoría, siempre alumnas-, (se inició con
la atención a cuatro o cinco mujeres…); en
número de profesores; en ofertas educativas (desde
alfabetización hasta graduado escolar con otras
materias complementarias como historia, arte, Religión)…
A lo largo del tiempo ha sido espacio
de formación,
de encuentro, de amistad, de estímulo permanente
y de crecimiento junt@s…
Hoy,
también seguimos creciendo:
¿Quiénes? |
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Un grupo de 158 mujeres, plurales
en edad
(¡27 a 86 años…!)
situación familiar (solteras, madres de familia,
viudas…)
realidad
socio- económica y cultural
motivación
para participar en la Escuela
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Un grupo de 19 mujeres y hombres, dispuestos
a dar voluntariamente lo que han
recibido. También plurales en edad, en momento
laboral, en relación con la Compañía
de María:
profesores
de nuestro Colegio
antiguas
alumnas
voluntarios
de parroquias
amigos/as
algunas
monjas… |
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¿Dónde?
En las clases del Colegio, a lo largo de la semana,
de lunes a jueves, en jornada de tarde (de 5 a 7).
En cursos de libre opción, algunos de ellos
en horario extraescolar: historia, arte, literatura,
informática y formación cristiana…
En las excursiones y visitas culturales (desde una
central nuclear, a recorridos por el arte de diferentes
ciudades; desde el museo de la ciudad, hasta la antigua
estación de Chamberí…).
En conferencias sobre temas de actualidad o de interés
común.
En otras actividades: teatro…
En celebraciones y espacios lúdicos. |
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¿En qué?
En las relaciones de confianza y
amistad que se van trabando,
En el apoyo mutuo para avanzar en comprensión,
en conocimientos que nos ayudan a afrontar lo cotidiano,
En autoestima, en aceptación de la realidad,
en sentido…
En solidaridad,
en la riqueza que supone dar/recibir…
En
tantas cosas… |
Algunas
pequeñas historias
en nuestra Escuela: |
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Josefa:
“Soy la mayor de la Escuela. Aquí estoy,
a pesar de mis 86 años. Hace ya tiempo hice el graduado.
Ahora intento mantener algo de lo aprendido y ¡me
cuesta! por la falta de memoria, pero, me cuesta mucho
más andar hasta el Colegio. Menos mal que con el
ascensor uno u otro profe me evita las escaleras.
Mi vida ha sido muy dura: por distintas circunstancias
mis padres nos enviaron lejos de ellos. Más tarde,
los acontecimientos políticos y la guerra nos llevaron
a un campo de concentración… No sé ni
cómo pudimos salir… Pero todo esto es historia
pasada… Hoy, aquí encuentro personas que
me acogen, me siento serena, y me preparo para cuando quiera
el de arriba…”
María
“Llevo en la Escuela 6 años. Tengo 3 hijos.
Estoy separada de mi marido. Mi vida ha sido dura y ahora
me pasa algo raro. A mis 70 años me encuentro en
plenitud y con ganas de vivir…Soy una mujer muy
inquieta. No me pierdo ninguna conferencia o charla de
las que se organizan en el barrio. Leo muchos libros que
saco de la biblioteca. Voy al cine o al teatro sobre todo
cuando hay precios especiales para las mayores de 65 años… Y
todo esto, no es broma, se lo debo en la mayor parte a
la Escuela. Para mí ha sido lugar de sosiego, de
integración de experiencias pasadas, de formación…Estoy
aprendiendo muchas cosas y he encontrado grandes amigas,
sobre todo dos. En la Escuela nos conocen como “el
trío”.
Fátima
Soy de Marruecos. Tengo 35 años. Llevo en la Escuela
tres años. Me interesa mucho aprender el español.
Lo sé hablar bastante bien porque estuve trabajando
en Tánger en casa de una señora española
que para mí fue mi madre. Se ha muerto hace poco… Me
cuesta mucho escribir; me armo mucho lío con las vocales
pero voy avanzando con la paciencia de l@s profesor@s. A
la Escuela vengo muy contenta y en la clase he hecho buenas
amigas. Me impresiona que algunas de mis compañeras
llegan a clase corriendo desde un trabajo que han empezado
a las 8 de la mañana; otras se van a continuación
a un restaurante hasta las 2 ó las 3 de la mañana.
Me entiendo muy bien con una señora mucho mayor que
yo que ha venido este año por primera vez al quedarse
viuda. Ella me anima sobre todo cuando no me encuentro bien
de salud: tengo un problema de corazón y, quizá,
me tengan que cambiar por segunda vez una válvula.
Fito
“Me presento: soy de los prejubilados de este país.
He trabajado como ingeniero industrial en Iberdrola. Hace
cinco años, con el cese del trabajo laboral , me replanteé la
vida, busqué distintas posibilidades para compartir
todo aquello que yo sabía A través de una prima,
recibí información de la Escuela de adult@s
del Pilar y ¡me enganché!. Creo que ésta
es la palabra, ¡me enganché!. Desde entonces,
pienso, sueño y programo cosas sin parar para la Escuela.
Soy hombre de relaciones y, además, por mi profesión,
tengo acceso a lugares que pueden abrir el horizonte de conocimientos
a las mujeres. He preparado distintas charlas y salidas…Hemos
visitado la Central nuclear de Almaraz; este año vamos
a ir a una Planta de transformación de residuos… En
lo cotidiano, doy matemática a una clase.
Estoy tan tomado por la Escuela que he traído a Marcos,
un amigo y compañero de profesión, también
prejubilado. Lleva con nosotros tres años”.
Conchita
“Soy antigua alumna del Colegio, madre de dos exalumnas
y puedo decir que el Colegio constituye nuestra segunda familia.
Hemos vivido experiencias tan positivas, nos han marcado
tanto, que no nos queda otra que intentar hacerlas posibles
a otras personas. En la Escuela de Adult@s estoy desde el
2004 como profesora. Antes, he estado también como
alumna en las clases de arte de Rocío. Ahora
doy matemáticas un día a la semana y colaboro
todo lo que puedo en secretaría, marcha global de
la Escuela etc.
Almudena
Soy profesora del Colegio desde hace muchos años;
no los concreto para que no se sepa mi edad. ¡Soy todavía
joven! En la Escuela estoy casi desde el principio… He
dado siempre Arte y me he sentido feliz por el interés
y acogida de mis alumnas. Con otro profesor organizamos viajes
culturales, visitas a museos etc. Tengo experiencias positivísimas
de la Escuela. Para mí ha sido realmente ámbito
de encuentro, de amistad, de estímulo y he vivido
momentos estupendos particularmente en las salidas y excursiones.
Hemos representado obritas de teatro sin libreto previo,
hemos cantado, sin partitura, nos hemos reído hasta
con chistes sin gracia…
Puedo decir que he experimentado que en la Escuela crecemos
junt@s alumn@s y profesores y me sale muy de dentro una afirmación: |