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Los días 28-II y 1-III, 2009
nos reunimos en Madrid, en Ribadeo, un grupo de Universitarias
de los CC.MM y RR.UU.
Hacía tiempo que deseábamos este encuentro;
y por fin, en la programación de este curso
nos lo propusimos. Pensamos el tema: ¡El
mundo que estás viviendo!, y concretamos
los objetivos, el contenido y la dinámica del
Encuentro.
En cada Centro fue surgiendo ese pequeño grupo
que quería vivir la experiencia. Día
a día nos fuimos preparando porque, no
era un encuentro más, sino UN FIN DE SEMANA
DIFERENTE.
El 28 de Febrero, muy de mañana, iniciamos la
marcha hacia Madrid desde San Sebastián, Pamplona,
Granada y Barcelona. El viaje de ida y el primer encuentro,
fue toda una fiesta. Compartimos la comida, y como
en la multiplicación de los panes, comimos,
saboreamos lo de las otras, y recogimos muchas “sobras”.
Según lo programado, después de las palabras
de bienvenida, comenzamos nuestras presentaciones. ¡Qué interesante
poder conocer nuestras ciudades, colegios mayores y
residencias, actividades, proyectos, rostros nuevos
que se nos iban haciendo tan cercanos!.
A continuación, fuimos entrando en el debate:
Nuestra salida de casa, la ciudad y el mundo universitario,
la residencia o el colegio mayor. ¡nuestra 2ª casa!,
las nuevas relaciones, lo que estamos recibiendo, lo
que estamos construyendo, nuestro mundo..., y
Dios, ¿por dónde anda en todo esto?.
Muchas palabras, mucha libertad y respeto,
mucha experiencia compartida; ¡nuestra vida!
La tarde se nos pasó rápida. A las 19,00h
salimos corriendo hacia el teatro: “La noche de
San Juan”, de Lope de Vega. Un texto y un montaje
que nos llevó a otros tiempos, pero en
donde se vivían experiencias de relación
y de amores jóvenes, diferentes pero parecidos
a los nuestros. Y después de una visita guiada
por el centro de Madrid, con bocadillo incluido y con
sevillanas en la Puerta del Sol, volvimos a casa,
La noche se llenó de canciones y ya, cuando el
cansancio nos fue ganando, nos fuimos a la cama.
El domingo amaneció pronto y el desayuno nos fue
entonando.
Iniciamos el día con un tiempo de oración
que nos abrió a la experiencia de los talleres:
barro y danza contemplativa. La experiencia inmejorable.
Con el barro y la danza continuamos expresando y compartiendo
nuestras vidas.
La Eucaristía fue el mejor final de fiesta: experiencia
de mujeres jóvenes, unidas a Jesús, con
nuevo coraje para seguir creciendo y madurando haciendo
camino...
¡Hasta el próximo encuentro!
IMÁGENES PARA EL RECUERDO
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