Hoja informativa nº43 Madrid, 21 de marzo, 2009

Km. 54

No os confundáis, km.54, no es el título de la última película de Almodóvar. “Los abrazos rotos”, que sí que es el último film de Almodóvar, no rozan ni de lejos lo que aquí queremos contaros; amor y locura sí, pero distinto, ónde va a parar!!!

Km.54 es un punto de encuentro, un mojón en el camino capitular que nos ha convocado a hermanas (36 presentes, somos alguna más) de las provincias de Europa y España, con muchos denominadores comunes, aunque uno más evidente, ser menores de 55 años y, desde ahí hasta el km.78…

El día 7 de marzo de 2009 fuimos convocadas, dichas generaciones más jóvenes, en Madrid, con la intención de compartir preocupaciones, inquietudes y desafíos de futuro, debatir temas que nos afectan… y hacer juntas nuestra aportación al Capítulo Provincial y General desde la experiencia y lectura que hacemos de nuestra realidad como Compañía y de la realidad más amplia.
En un primer momento, y en grupos pequeños, hicimos una relectura del documento que Mariña Ríos y Arantaza Odriozola diseñaron con las aportaciones que todas habíamos enviado previamente sobre los siguientes aspectos: qué me sugiere este encuentro de menores de 55 años?, qué deseo?, qué espero?, cuáles son mis preocupaciones de cara al futuro? cuáles percibo que son las de las personas que nos vamos a encontrar?, temas sobre los cuáles me gustaría debatir, la necesidad de hacer alguna aportación como grupo-foro, y por último y no menos importante, qué quisiera que el encuentro generase...?

Empecemos por el principio: Km.54, nos lleva a salir, salir a caminar no por los itinerarios propios, trillados y conocidos, sino por aquellos que probablemente nos suenan a conocidos por el aire de familia que gracias a Dios tenemos, pero que son poco transitados, los de las otras. No somos grupo, pero formamos un “cuerpo” que vive, ama y sirve, haciendo Reino, con otras muchas personas, en distintos lugares y países y que se entiende desde generaciones anteriores, contamos con 400 años de historia. Corren tiempos propicios para los navegantes (¿se puede decir navegantas?) con ganas de viento, como diría Eduardo Galeano. Compartimos Carisma, compartimos una fe, una historia, muchas historias, realismo, un tremendo realismo, y qué hacer con ello, o mejor dicho qué o quién nos tiene que trabajar por dentro para que lleguemos juntas y a tiempo? Muchas son las cosas que nos preocupan y no pretendo hacer una síntesis de ellas; sin que nadie se sienta fuera y con la intención ingenua de señalar algunas, diría que las siguientes pueden ser eso, el iceberg que siempre nos hace sospechar y sopesar todo lo que hay por debajo y no vemos, pero no por ello dejamos de presentir su existencia. Muchas, todas, habíamos participado en distintas reflexiones, a nivel comunitario, comisiones, grupos internacionales… etc, de cara a los Capítulos Provinciales y General, así y todo, expresamos las siguientes:
- Seguir apostando por abrirnos a nuevos Proyectos y presencias en el mundo de la exclusión.
- Cómo configurar las comunidades en función de los Proyectos.
- La reestructuración.
- Seguir manteniendo una interrelación entre los distintos ámbitos de misión y que se siga potenciando.
- Crecer en relaciones fraternas.
- El trabajo con jóvenes.
- El trabajo intercongregacional y el trabajo en red.
- Saber qué piensan las demás de la falta de representación en el capítulo de una parte de la Provincia…
         

   Y como teníamos ganas de viento, el día se fue “abriendo” al aire de una escucha fraterna y honda, de un compartir desde la/s diferencia/s, de una alegría de sabernos “vivas”, llenas de una esperanza encarnada en una dinámica social que invita a todo lo contrario, de querer convivir con miedos como el que nos dejemos morir, “apalancadas” en nuestros puestos, lejos de la gente a la que decimos servir. Que no seamos creativas para pensar un horizonte común que aunque quizás pequeño haga sentir que esto merece la pena. Sí, no son tiempos para vivir tensionadas, sobre todo si nos lleva a bloquearnos que ni tan siquiera nos deje vivir el presente; deberíamos ser mujeres de hoy y también del futuro. Hay algo de todo esto que nos toca a nosotras de pleno pero no olvidemos que en definitiva y desde el fondo, si el Señor no construye la casa en vano se cansan los albañiles (Sal 126) y ni que decir que si no vivimos desde convicciones profundas como que nada nos separará del amor de Dios (Rm 8,35), estamos más que perdidas. Es una gracia sentir que “pase lo que nos pase, nos pase con Él” y sino la sentimos pues a pedirla, ¿no?El día fue clareando, desde una pereza inicial y con incertidumbres por los cuatro costados, los distintos Kms. nos fuimos encontrando y reconociendo en los mismos deseos, que nos son pocos, las mismas preguntas que sobreabundan, como, qué Vida Religiosa estamos llamadas a recrear ya y un futuro no muy lejano, vivencia de los votos, significatividad para los jóvenes, presencia en el mundo de la exclusión, por dónde queremos ir como Compañía de María? cuáles son nuestros verdaderos grupos de referencia?, cómo vivimos el futuro de la Vida Religiosa femenina en Europa?


La tarde nos sorprendió cansadas y atentas a lo que aportaban las demás; nadie se hace peregrin@ a base de leer libros sobre el Camino de Santiago, se hace camino y  caminante a la vez, el polvo te impregna imágenes y carácter, rostros que se te adhieren como tatuajes en el corazón. Al declinar el día y a la luz de lo compartido, las llamas que nuestro carisma nos empuja una y otra vez a no dejar apagar, se hicieron vivas y recibieron los siguientes nombres:

  1. Como grupo “que no somos”, queremos tener una palabra significativa en nuestras Provincias.
  2. Es bueno tener este foro.
  3. Juntas, ver y trabajar lo que nos llegue del Capítulo General.
  4. Ser creativas e inventar la forma de convocarnos.
  5. Temas como el de la reestructuración se pueden plantear en este foro.
  6. Vincular lo que este “grupo” vaya gestionando o reflexionando a la vida de las Provincias a través de las reuniones de superioras u otros grupos.
Y se hizo de noche… y el agradecimiento por la convocatoria recibida, por las palabras dadas a lo largo de la jornada, llenó la sala, fue como esa pequeña luz que muchas veces no se tiene en cuenta pero que es la que nos posibilita en cada momento dar ese paso al que estamos llamadas a dar, siempre y en todo momento. Algo nuevo nos está naciendo y me pregunto, ¿acaso este encuentro no nos ha hecho más fuertes y habitadas por dentro?
 
Ahora que lo pienso,
Km. 54 suena a nombre de bar de carretera…
Seguiremos contándonos y animándonos en nuestra cotidianidad.

M. Luz Sarabia Lavín odn
Badalona, 18 de marzo de 2009

 

 
 

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